Un vistazo a Amberes, “la ciudad” de Bélgica

Antwerpen o “t Stad

Amberes es la segunda ciudad más importante de Bélgica y fue la primera durante mucho tiempo, antes de que Bruselas ganara importancia. Cuenta con más de medio millón de habitantes, de un total de once millones que tiene el país. La provincia de Amberes toca con los Países Bajos en el norte y está situada en el noroeste de Bélgica, en la región de Flandes. Por eso en Amberes se habla flamenco, que es una variante del neerlandés.

Los amberinos están muy orgullosos de su ciudad, hasta el punto de decir que Amberes es “la ciudad”, como si no hubiera otra, y el resto de Bélgica es aparcamiento. Por ese motivo, otros belgas consideran a los amberinos esnobs y razones no les faltan, ejem.

Grote Platz

Amberes ha destacado siempre por una cosa u otra. En la edad media, se convirtió en la ciudad más importante de los Países Bajos, y una de las ciudades más culturales, comerciales e intelectuales de Europa. En ella convivía gente de diferentes religiones y profesiones. La importancia económica de esta ciudad fue incuestionable cuando en 1531, se construyó el primer edificio de bolsa del mundo. Después de pasar unos siglos de decadencia debido al mandato de Felipe II, en el siglo XVII la ciudad volvió a brillar.

En 1905 se inauguró la Estación Central, la cual está considerada la estación de trenes más bonita de Europa. Más tarde Amberes acogió los Juegos Olímpicos de 1920, donde fue izada por primera vez la bandera olímpica actual. Como ciudad situada en la vanguardia de la arquitectura, en 1932 se inauguró el que se dice ser el primer rascacielos de Europa, el Torengebouw. En la Segunda Guerra Mundial, el puerto se convirtió en un punto estratégico y, a pesar de que muchas personas pudieron huir en barco, la ciudad fue invadida y miles de amberinos, muchos de ellos judíos, murieron durante la ocupación nazi.

Antwerpen Centraal

Arte y religión

Al igual que en todas partes, en Amberes el arte y la religión iban muy ligados. La comunidad artística de la ciudad, conocida como la Escuela de Amberes siguió varios estilos durante el siglo XVI, sin destacar en alguno en conreto. Sin embargo, con la llegada del siglo XVII, Amberes pasó a ser el centro neurálgico del arte barroco flamenco, protagonizado por pintores como Paul de Vos, Jacob Jordaens o Peter Paul Rubens. Rubens es sin duda el pintor más famoso de la ciudad y por ese motivo, el edificio que fue su casa ha sido convertido en museo, el RubensHuis.

Desgraciadamente, en Amberes, como en todos los países Bajos, se sufrió la revolución iconoclasta de los cristianos protestantes del siglo XVI, los cuales saquearon y destrozaron aquellas pinturas, esculturas y otros iconos religiosos de todas las iglesias. Pero no solo fueron los protestantes, la ciudad tuvo que soportar la llamada Furia Española, la Revolución Francesa y otras desgracias, que no solo arremetió contra la iglesia, sino con la población entera.

Vista de la Catedral de Nuestra Señora desde la Groenplaats, donde se encuentra el monumento a Pieter Paul Rubens.

Además de cristianos, en Amberes conviven distintas etnias y, por tanto, se practican distintas religiones. Una comunidad muy importante en la ciudad son los judíos. Entre ellos, destaca la comunidad de judíos ortodoxos que viven en el barrio donde yo me alojé (prometo post sobre ellos más adelante).

El puerto de Amberes y el río Escalda

La ciudad esta dividida por el río Escalda (Schelde, en neerlandés), el cual ha traído prosperidad y riqueza a Amberes desde hace siglos. Debido a la gran afluencia de embarcaciones que navegan el río, no existe ningún puente sobre él y se traspasa mediante túneles. A destacar, el túnel de Santa Anna, situado a 30 metros por debajo del río, por donde pasan los viandantes y ciclistas, que se ha convertido en una atracción turística.   

Túnel de Santa Anna. Sint Annatunnel, en neerlandés.

En las orillas del Escalda se encuentra el segundo puerto más grande de Europa y el cuarto del mundo. El puerto cuenta con más de 100km de muelle ubicado en ambas riberas del Escalda y, fíjate hasta que punto el puerto ha cobrado importancia, que éste ¡es más extenso que la ciudad en sí!

Edificio central de las oficinas del Puerto de Amberes

Gracias a la gran cantidad de entradas de mercadería y materiales por el puerto, en la ciudad se ha desarrollado importantes mercados como el del diamante (prometo un post sobre los diamantes en breve) o el textil. Como consecuencia, muchas compañías internacionales se han instalado en el puerto y dan trabajo a cientos de miles de personas.

Capital de la moda del norte de Europa

Al igual que Milán o París, Amberes también destaca por sus buenos diseñadores. Miles de estudiantes de moda acuden a la Real Academia de Bellas Artes y otras prestigiosas escuelas de diseño.

Los seis de Amberes 1986. Fotografía de Karel Fonteyne.

En esta academia se formaron los famosos “Seis de Amberes” (Dirk Bikkembergs, Ann Demeulemeester, Walter Van Beirendonck, Dries Van Noten, Dirk Van Saene y Marina Yee). Este grupo de diseñadores de moda impulsó la moda belga y posicionó Amberes como capital de la moda del norte de Europa cuando, con una furgoneta y sus diseños, se presentaron en un feria profesional de Londres en 1987 ¡y arrasaron!

Amberes, un destino turístico que poco sale en las guías

Como enamorada de Amberes, su gente y historia, no entiendo muy bien porqué muy poca gente visita Amberes cuando viaja a Bélgica. Entiendo que el tiempo y dinero son factores clave y ello comporta tener que escoger tan solo un par o tres de destinos y estos normalmente son Gante, Brujas y Bruselas…será porque suelen aparecer juntos en las guías turísticas (de verdad, que no miento, que Amberes es difícil de encontrar en las guías de Bélgica o Flandes). Ciertamente, me parece un error no visitar Amberes si viajas a Flandes porque dudo que puedas comprender al pueblo flamenco en su totalidad sin haberla visitado.

Vlaeykensgang, el callejón mágico del centro de Amberes.

Comparado con ciudades como Gante o Brujas, que reciben riadas de turistas constantemente, en Amberes el impacto del turismo no es tan palpable. Quizás sea porque en la ciudad reside gente de cualquier nacionalidad o por los miles de estudiantes de intercambio que la visitan cada año. Sea por el motivo que sea, cuando paseaba por sus calles, no tenia la sensación de encontrarme en un parque temático del turismo pero, a la vez, se respira un aire cosmopolita.

Después de lo que te he contado y muchísimas cosas interesantísimas que te contaré, ¿crees que Amberes se merece una visita?

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